El 30 de junio, en el barrio de Malasaña de Madrid, nació Fotoaplauso. Una noche perfecta para un evento memorable.
Tras salvar pequeñas dificultades técnicas y comenzar con ligero retraso sobre el horario previsto, las proyecciones empezaron a desfilar sobre la pared de la calle del Acuerdo.
La convocatoria tuvo gran seguimiento, más de 40 cabezas se llegaron a contar en la zona, más las de aquellos que por la calle pasaban y decidieron detenerse, al menos por un rato, para disfrutar de las imágenes con las que se encontraron.
El público disfrutó mucho, posiblemente alguien que, de vuelta a casa, pasó por allí descubrió lo maravillosa que es la fotografía y el chino de la esquina hizo una caja algo mayor de lo que esperaba. Quizá esa noche se acostó deseando que Fotoaplauso vuelva a su esquina. Tal vez. Nunca se sabe.
Pero sobre todo, como siempre, aplaudimos como nunca.
Fotoaplauso lo componemos diversos fotógrafos que deseamos compartir con el mundo nuestro trabajo. Tan generosos somos, que regalamos nuestra obra a toda aquella persona que tenga la suerte de pasar por la calle elegida en el momento preciso, ya que nuestras fotografías pueden ser disfrutadas en formato de videoproyección, en cualquier calle, cualquier día, a cualquier hora a partir de la que el sol haya comenzado a ponerse.
No pedimos nada a cambio, si nos encuentras en algún punto de la ciudad y te quedas a ver nuestras proyecciones, lo único que queremos es que aplaudas con nosotros.
Y si no nos encuentras por la calle, no pierdas de vista este espacio porque aquí podrás ver las proyecciones que hayamos ofrecido pocos días antes.
Dicho esto... ¡Pido un fuerte aplauso para Fotoaplauso!